La junta de accionistas de Carbures (CAR:SM), reunida el martes 13 de diciembre, aprobó emprender acciones legales contra José María Tarragó, ex-consejero delegado de Carbures, por administración desleal durante su etapa al frente de la Compañía, según comunica Carbures en su sitio web.

Este tipo de acciones son por suerte poco frecuentes entre sociedades cotizadas en España. Sin embargo, si lo miramos desde el punto de vista del corporate governance, es un caso de estudio interesante del cual seguiremos su evolución.

La Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, que entró en vigor el pasado 1 de julio de 2015, entre las reformas introducidas en nuestro Código Penal, ha dado un nuevo enfoque al delito de administración desleal como se expone en este enlace de la abogada Margarita Santana. De este modo, Carbures ha dado un paso importante en lo que entiende son la defensa de sus intereses.

Buscando información sobre el ex-directivo, encontramos la entrevista que publicóEl Confidencial hace aproximadamente un año, el 6 de enero de 2015. En ella Tarragó dice en referencia a los auditores PwC (léanlo ustedes mismos en el enlace porque no tiene pérdida) :

“He vivido muchas auditorías y lo de PwC es un despropósito. Al auditor la contrata la empresa para que ayude a culminar el salto al Mercado Continuo… Cuando no hay equilibrio en una empresa hay peligro y el mundo de las grandes finanzas ha estado por encima de cualquier tema de desarrollo propio de negocio industrial. Hemos pagado mucho por este asesoramiento, no sólo a PwC, y ahora nos encontramos en este punto. Después de generar una alarma así hay que justificar todo esto. Se quita parte de la facturación de 2013 y se pone en 2014, pone en duda el contrato de China, pero luego dice que existe, pero que no lo contabilizamos bien… La auditora ha rascado todo lo que ha podido.”

Evolución histórica de Carbures



No causa sorpresa la existencia de tensiones entre auditores y primeros ejecutivos en el fragor de la oficina. Lo que sí le sorprende a uno es encontrar este tipo de comentarios en los medios de tirada nacional por parte de un CEO.

Sin querer tomar parte en el asunto judicial ni querer defender la actuación concreta de los auditores, me gustaría exponer un par de reflexiones sobre este tipo de declaraciones por parte de un consejero delegado.

Primero, la responsabilidad de un CEO es, entre muchas otras, la de presentar unos estados contables de conformidad con la ley. El comité de auditoria debería ser independiente, y responsable de controlar y dar fe que así son. De otro modo, como inversor me entrarían sudores.

Segundo, entiendo que los auditores no tienen ningún interés especifico para que una compañía vaya ni bien ni mal, sino de dar fe a terceros de lo que es la realidad contable de la sociedad conforme con las leyes contables de cada país. Decir que la auditora ha rascado todo lo que ha podido, es un alivio para la comunidad inversora después de casos vergonzosos como el de Pescanova (en el que entraremos más adelante).

Tercero, hacer este tipo de comentarios en un medio de relevancia como es El Confidencial por parte de un consejero delegado, es lo que se conoce como hacer un Froilán, o dicho de otro modo, genera mucha incertidumbre entre los inversores y probablemente reguladores (ver gráfico de evolución histórica). Estoy seguro que existen métodos más ortodoxos de actuar a nivel comunicación corporativa. Especialmente si su objetivo como decía en la entrevista el señor Tarragó era el siguiente:

“Por el momento, yo quiero explicar muy bien lo que es 2015. Cómo lo voy a hacer y de dónde salen esos números. Una de las críticas es que se conocía poco detalle y yo prefiero explicar ahora todo con detalle. La idea es explicar bien cuáles son los contratos que vamos consiguiendo y cuándo va siendo todo en firme.”

Viendo como ha ido la evolución de la acción durante este periodo y los hechos que se han sucedido hasta el momento mi duda es, ¿sé explicó bien y todo era malo; o se explicó mal y todo era bueno?.

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