Casualmente aparece también hoy una noticia en El Confidencial relacionada con otro de los escándalos corporativos más sonados en el Mercado Continuo. Se trata de Pescanova y su presidente Fernández de Sousa.

Según comenta el artículo: Pescanova ya es en un 75% de los bancos, que han canjeado su deuda por capital. Y los grandes perdedores de la operación han sido 9.000 familias, las de los 9.000 accionistas minoritarios que padecieron los engaños que han llevado al expresidente Manuel Fernández de Sousa ante la Audiencia Nacional, y que ahora ven cómo su dinero se queda reducido prácticamente a nada. Es el resultado de la operación de ampliación de capital aprobada esta semana por la junta general de Nueva Pescanova, que diluye la participación de los históricos del 20% hasta un ridículo 1,7%”.

Y es que durante mucho tiempo las cuentas de la compañía aparecían interesantes, incluso Bestinver la sobreponderaba como ellos mismos comentaron en Fundspeople:

“Sobre Pescanova, Paramés ha explicado que llegaron a tener el 4,4% de su cartera ibérica invertida en este valor a comienzos de 2010 pero se fueron desencantando por la parte de deuda que no dejaba de crecer. En su opinión, se juntaron tres factores negativos en este valor: un negocio ligado a materias primas, un nivel de deuda alta y falta de transparencia en las cuentas. Ante esta situación fueron reduciendo su exposición paulatinamente pero la suspensión de la cotización de las accionistas del grupo alimenticio les encontró, tal como informó Funds People, con un 1,5% de su fondo. “Tristemente no pudimos bajar al 0%”, ha dicho Paramés.”

A mi modo de ver es interesante esta opinión que muestra el artículo puesto que nos revela un par de puntos interesantes:

1 – a menos transparencia menos interés por parte de los inversores institucionales

2 – inversores institucionales (y no solo familias y accionistas minoritarios como apunta el artículo) también se ven afectados por fraudes como este. De modo, que de forma mucho más diluida, todos los inversores de estos fondos también se vieron afectados.

3 – Si el gobierno corporativo no funciona, las cuentas que las compañías publiquen pueden ser auténticos cuentos y pueden dejar a cualquier accionista congelado. De modo, que el análisis de gobierno corporativo debería ser un primer filtro que todo accionista debería tener en cuenta.

Advertisements